por Juliano Vasconcellos (Brasil)

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El Peruano (Lima), 26 de junio de 1996
Maynor Freyre
Con fruición nos hemos metido en Dos más por Charly (Lluvia Editores, Lima, 1996), primera novela de Zein Zorrilla que enfoca un tema poco trajinado en la novelística peruana: el del provinciano —en este caso el quillabambino Carlos Guzmán transmutado en el estudiante de ingeniería Charly— que arriba la gran ciudad capital para hacerse de un nuevo título nobiliario abridor de las puertas del éxito: el título profesional. Zorrilla trabaja su novela en varios espacios geográficos y en cada uno de ellos su pericia de narrador intenta salir a flote. Si bien exhibe una mayor destreza descriptiva del ambiente serrano, en la que trata por momentos de apoyar su narrativa cuando penetra en la sequedad del ambiente limeño, éste se le torna más favorable para tales efectos que el mundo de sus dominios (Zein es andino). La visión de soledad y aislamiento que sus personajes barruntan de Lima quedan en un presentimiento, en algo apenas tocado. Por eso de repente se abren las carreteras y las avenidas para que en rugientes camiones enrumben por los escamados Andes o del ambiente universitario se trasladen al de las fábricas y barriadas limeñas peligrosas y escondidas.
La aventura de Charly es la tragedia del migrante provinciano de los setenta. Su historia testifica no solamente el acontecer de esa época, sino cuestiona el signo que trazan algunas familias para el futuro de sus hijos creyendo privilegiarlos. Lástima que Zein Zorrilla haya dejado de lado su trabajo experimental narrativo iniciado en su libro de cuentos ¡Oh Generación! (Lluvia Editores, Cerro de Pasco, 1988) al relatarnos esta novela, en la que se demuestra que las grandes frustraciones vivenciales siguen siendo tema para hacer buena literatura.
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© Juliano Marques de Vasconcellos, 2007.