por Juliano Vasconcellos (Brasil)
![]()
Zein Zorrilla y sus lecturas juveniles
Entrevista de Carlos Zúñiga Segura
1. ¿Cuándo y en qué circunstancias asume la creación literaria?
Muy temprano y de modo inconsciente. A los dos años de edad fui separado de mi madre para ser entregado a mi abuela materna, mujer de 50 años que vivía en la ciudad de Huancavelica. Esta mujer había hallado un consuelo a su existencia solitaria en las novelas. En esa ciudad aprendí a leer; en Las mil y una noches, edición TOR que llevaba impresa en la contratapa los libros de la colección. Fue la primera aproximación al fenómeno. Más adelante, ya en Huancayo, me dediqué a buscar los otros libros de la colección. Y luego en Lima. Esa fue la aproximación.
La asunción vendría luego, a modo de cartas, de la escritura de diarios, de un cuento a pedido de Armando Arteaga que cursaba Arquitectura en la UNI de ese tiempo. Y todo por las ganas de retratar un mundo que se iba, aquel de los mestizos pobres de la provincia y sus vicisitudes, que nadie a mi entender había novelado ni lo estaba haciendo. Luego vino el primer libro y el resto.
2. ¿De qué manera influye su terruño en su narrativa?
Totalmente, y diría que el paisaje peruano en general. El paisaje andino tiene una fuerza tal que llega a modelar el carácter de sus gentes.
Lo triste es que no tenemos un arte contemporáneo a la altura de la tradición; de los tejidos Paracas y la litografía Chavín, nada en lo literario que nos proclame herederos naturales de los hombres que construyeron Sacsayhuaman, las líneas y canales de Nasca. Vallejo y Arguedas señalaron la senda, pero al parecer mis ojos no alcanzarán a ver un renacer andino.
3. ¿Considera que existe una tradición literaria en Tayacaja y cuál es su visión en torno a sus autores y obras?
Leo poco a mis paisanos; escriben tan poco y tan de vez en cuando.
Hace años me entusiasmaron tres narradores huancavelicanos, pero uno murió, el otro me ha hecho llegar una breves páginas. Se escribe tan poco.
Me entusiasmó un crítico huancavelicano que publicó una Antología que le permitió lograr un puesto en la universidad de Huancayo. Luego nada, hasta hoy, y han pasado 20 años.
Hoy no me entusiasmo más con la tradición literaria de Tayacaja, sino con las tradiciones literarias de las que soy heredero. ¿Acaso nuestros antepasados son sólo de Tayacaja? No somos indios Chopqas a la vez que hijos de españoles? ¿Y al ser españoles no somos también herederos del mundo musulmán que se instaló por centurias en España? Lo somos, y en ese panorama Tayacaja ocupa un lugar en mi corazón. Nada menos, pero nada más. ¿A alguien le ayudaría estudiar el álgebra de Ucayali, y la Química de Potosí?
4. ¿Qué obra y/o autores han influido en su creación?
Las mil y una noches, todo Hemingway, todo Balzac, las posturas de Pound, ciertos poemas de Eliot, toda la música huancavelicana, toda la música cusqueña, la música de Carl Orff, la pintura de Gauguin, la pintura de Rembrandt, los juegos de Escher, el cine de Kurosawa, el de Bergman, Casablanca, ciertas escenas de Fellini, todo Ciudadano Kane. Y faltarían hojas para decir cuántas cosas influyen en cualquier hombre.
Lima, 30 de diciembre de 2002.
![]()
© Juliano Marques de Vasconcellos, 2007.